En esta hermosa aventura que llamamos “emprender”, la curiosidad y las ganas de saber y aprender siempre un poco más hacen que con frecuencia nos sumerjamos en un mar de información infinito. Ese ímpetu por conseguir la información justa o más detallada para aportar más valor a nuestro cliente puede ocasionar que caigamos en, justamente, lo opuesto: llenarnos de información y no poder profundizar en los temas que abordamos. Llamado de otra manera, corremos el riesgo de sufrir de infoxicación o sobrecarga de información

La palabra ejemplifica de manera gráfica la situación en la que nos encontramos muchas veces: la información para procesar es excesivamente mayor a la que humanamente podemos procesar.

Son muchos los medios por los que recibimos continuamente información: blogs, redes sociales, buscadores… y al intentar ver todo lo que nos parece interesante llega un momento en el que prácticamente colapsamos. ¿Te suena familiar? Seguramente te has sentido sobrepasado en algún momento. Esto de tener mucho para leer y no sabes por dónde empezar, o de “leer en diagonal” para tener una idea básica sobre algún tema pues al menos “es mejor que nada” seguramente te resulta conocido, ¿verdad?

¿Cómo puedes reconocer si estas “infoxicado”?

  • ¿Sientes que te falta experiencia o conocimiento sobre algún tema y acudes a diferentes fuentes de información en busca de ayuda u orientación?

  • ¿Guardas información “por si acaso”?

  • ¿Tienes una lista de links o urls que por alguna razón te han atraído (ya sea por el título llamativo o por la temática) y aún sin saber qué dice el artículo lo guardas para leerlo más adelante? (Te confieso que yo tengo una que se llama “mi nube de ideas”)

  • ¿Estás suscrito a varios grupos o newsletters y ves que te llega información y cuando lo ves dices “suena interesante, lo veré más tarde”?

  • ¿Lees pensando que si no lo haces quizás te estés perdiendo algo importante?

  • ¿Crees que “la información es poder”?

  • ¿Tienes una pila de libros empezados o sin empezar, y sigues comprando más?

Si has respondido sí a al menos tres de estas preguntas, entonces puede ser que estés sufriendo de esta “enfermedad del siglo XXI”

¿Cómo puedes evitar la infoxicación?

  • Filtrando y seleccionando la información

  • Buscando fuentes de información contrastada y de calidad

  • Utilizando herramientas de curación de contenidos

  • Estableciendo un horario en tu agenda para buscar y leer información

  • Marcando un tiempo máximo para realizar búsquedas de información y respetarlo

  • Siendo realista y práctico con los tiempos y haciendo uso de las herramientas adecuadas

  • Con buena gestión y organización

  • Siendo conscientes de que la cantidad de información disponible es imposible de leer en un a vida

  • Eligiendo con atención los grupos o foros a los que vas a pertenecer

  • Limitando el tiempo para mirar notificaciones y actualizaciones (puedes por ejemplo quitar la lucecita de tu teléfono que te avisa que hay algo nuevo)

  • Eligiendo especializarte en tu carrera profesional

  • Volviendo al eje y no cayendo en el consumo por inmediatez.

  • Eligiendo la mejor herramienta de vigilancia e inteligencia competitiva para ti

¿Conoces la expresión “parálisis por análisis“?  La peor consecuencia de la infoxicación es que nos paraliza y nos impide avanzar hacia los objetivos que nos hemos propuesto ya sean individuales o grupales, personales o profesionales.

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